River volvió a perder y la situación deportiva quedó todavía más comprometida. El equipo de Eduardo Coudet cayó 1-0 ante Tigre en Victoria y alcanzó las seis derrotas consecutivas, una racha que encendió las alarmas en el club y puso nuevamente el foco sobre el futuro del entrenador.

Después del encuentro, Stefano Di Carlo fue abordado mientras se retiraba del estadio.

El presidente de River prefirió no hacer declaraciones extensas en ese momento, aunque dejó una frase que anticipa una posible postura pública durante los próximos días: “En la semana voy a hablar”.

La respuesta del dirigente llegó después de otra actuación que dejó preocupación entre los hinchas. El conjunto de Núñez no pudo revertir el resultado ante Tigre y volvió a quedarse sin respuestas en un partido que necesitaba ganar para cortar la racha.

La derrota en Victoria profundizó un momento que ya es difícil de disimular. River acumula seis partidos perdidos de manera consecutiva, una seguidilla que golpea al plantel y que también genera interrogantes alrededor del cuerpo técnico.

El equipo de Coudet volvió a tener problemas para transformar sus intenciones en situaciones concretas de gol. Cuando Tigre consiguió ponerse en ventaja, River no encontró los caminos para igualar el partido y terminó dejando otra imagen preocupante.

El resultado tiene un peso especial porque se produjo fuera de casa y frente a un rival que supo sostener la diferencia. Para River, cada encuentro se transformó en una prueba de carácter que, hasta el momento, no logra superar.

La continuidad de Eduardo Coudet quedó inevitablemente en el centro de la discusión. El entrenador había asumido con expectativas altas, pero la seguidilla de resultados negativos modificó el escenario y ahora será la dirigencia la que deberá analizar cómo seguir.

La frase de Stefano Di Carlo abrió una nueva incógnita. El presidente decidió no profundizar sobre la situación inmediatamente después del partido y adelantó que hablará durante la semana.

Ese momento será clave para conocer la posición de la dirigencia respecto de Coudet, pero también para saber qué evaluación hace el club del rendimiento del equipo y de una racha que ya genera preocupación.

No habrá demasiado tiempo para asimilar el golpe. River deberá preparar su próximo compromiso mientras puertas adentro se analizan posibles decisiones y se intenta encontrar una salida al peor momento de la temporada.

La atención estará puesta ahora en las próximas horas, en las reuniones que mantenga la dirigencia y, especialmente, en las palabras que Di Carlo prometió dar durante la semana. Allí podría aparecer una primera señal sobre el futuro de Coudet y del equipo.