Tomás Aranda empieza a dejar atrás una de las lesiones más duras de su corta carrera. El juvenil de Boca ya comenzó una nueva etapa de rehabilitación y realiza trabajos livianos en el gimnasio, luego de haber sido operado por una fractura de peroné derecho sufrida durante un entrenamiento.
El mediapunta de 19 años fue intervenido quirúrgicamente a finales de agosto y desde entonces inició un proceso de recuperación que demandará varios meses. Los plazos que se manejan en el club indican que no volverá a jugar durante lo que resta de 2026 y que su regreso está proyectado para la pretemporada del próximo año.
La evolución genera tranquilidad en Boca, aunque todavía queda un largo camino por delante. El objetivo principal será que Aranda complete cada etapa sin apurar los tiempos y pueda regresar en plenitud física.
Boca perdió a una de sus grandes apariciones
La lesión significó un golpe importante para el equipo de Rodolfo Arruabarrena. Aranda se había transformado en una pieza importante del funcionamiento ofensivo y era uno de los futbolistas que más había ilusionado a los hinchas durante 2026.
Su irrupción había sido una de las grandes noticias del año. El juvenil había ganado protagonismo desde el ciclo de Claudio Úbeda y terminó consolidándose con Arruabarrena, incluso heredando la camiseta número 10 que había utilizado Edinson Cavani.
Antes de su lesión, además, había sido titular en todos los partidos del semestre, una muestra de la importancia que había adquirido dentro del plantel. Su rendimiento también había llamado la atención del cuerpo técnico de la Selección Argentina, con la que llegó a participar de entrenamientos como sparring.
Por eso, su ausencia no representa solamente una baja más para Boca. El equipo perdió a uno de sus futbolistas jóvenes con mayor proyección y deberá esperar varios meses para volver a disfrutarlo.
La espera apunta a 2027
En Boca saben que no hay necesidad de acelerar el regreso. La prioridad será que Aranda complete correctamente la rehabilitación y pueda comenzar la próxima temporada en condiciones de trabajar nuevamente junto al grupo.
Las estimaciones actuales ubican su vuelta en la pretemporada de 2027, siempre dependiendo de cómo avance su recuperación.
Mientras tanto, el Xeneize deberá resolver cómo reemplazar sus características dentro del equipo durante el cierre de 2026. Pero en el club ya tienen claro que la espera tendrá una recompensa: volver a contar con una de las grandes apariciones de Boca cuando comience una nueva temporada.







