La derrota ante Huracán dejó una noticia todavía más preocupante para River: dos de sus futbolistas tuvieron que abandonar el campo antes del final del primer tiempo y posteriormente se conocieron sus respectivos diagnósticos.

Thiago Almada sufrió un desgarro grado 1 en el cuádriceps izquierdo. El mediocampista apenas pudo disputar unos minutos antes de sentir la molestia y pedir el cambio. El cuerpo médico seguirá su evolución, ya que al tratarse del cuádriceps los tiempos de recuperación pueden ser más extensos que en otras lesiones musculares de menor entidad.

El futbolista había sido convocado por Lionel Scaloni para los próximos compromisos de la Selección Argentina, por lo que el diagnóstico también genera preocupación pensando en la próxima fecha FIFA. 

Andrada tuvo una molestia menor

La situación de Tobías Andrada es diferente. El juvenil también debió abandonar el encuentro ante Huracán, pero finalmente no necesitó realizarse estudios médicos.

El mediocampista presentó una contractura en el aductor derecho y quedó bajo observación, aunque el diagnóstico inicial lleva algo más de tranquilidad al cuerpo técnico de River.

Andrada venía de ser convocado por primera vez a la Selección Argentina y su salida generó una enorme preocupación, especialmente porque el futbolista había terminado muy afectado emocionalmente por la lesión. Durante el partido recibió atención y hielo antes de dirigirse al banco de suplentes.

Además, el juvenil ya había arrastrado un golpe en esa zona durante el partido anterior frente a Atlético Tucumán, aunque había logrado llegar en condiciones al duelo ante Huracán.

River y la Selección, pendientes de su evolución

Las dos lesiones llegan en un momento particular para River, que tendrá un período sin competencia oficial debido a la fecha FIFA. Ese parate podría darle margen al cuerpo médico para trabajar en la recuperación de ambos futbolistas.

Sin embargo, el caso de Almada requiere mayor atención por el diagnóstico de desgarro. El mediocampista deberá atravesar un proceso de recuperación y será la evolución la que determine cuándo podrá volver a entrenarse con normalidad.

Para Andrada, el panorama es más alentador luego de confirmarse que no necesitó estudios adicionales. El objetivo será que la contractura evolucione favorablemente durante los próximos días.