Lamine Yamal no tuvo problemas en ponerse en la pelea por el Balón de Oro. El joven futbolista del Barcelona fue contundente al momento de hablar sobre quiénes son actualmente los mejores jugadores del planeta y aseguró que solamente hay dos nombres que están por encima del resto.

“Hoy los mejores del mundo somos dos: Mbappé y yo”, sostuvo el español, dejando claro que se considera a la altura de Kylian Mbappé, una de las grandes figuras del fútbol mundial.

Pero Yamal fue todavía más lejos. A la hora de hablar específicamente del premio individual, aseguró que esta temporada el reconocimiento debería ser para él por todo lo que consiguió.

“Todo el mundo que ve los partidos lo sabe, pero este año me lo merezco yo por lo que he ganado”, afirmó el atacante.

La declaración rápidamente puso el foco sobre una discusión que suele aparecer cada temporada: quién fue realmente el futbolista más determinante y quién reúne los argumentos suficientes para quedarse con el máximo reconocimiento individual.

Una candidatura que genera debate

La confianza de Lamine Yamal no sorprende teniendo en cuenta el protagonismo que alcanzó pese a su corta edad. El atacante se transformó en una de las principales figuras del Barcelona y continúa acumulando responsabilidades en partidos de máxima exigencia.

Su candidatura al Balón de Oro también vuelve a instalar una pelea generacional. Por un lado aparece Yamal, representante de una nueva camada de futbolistas que busca tomar el lugar que durante años ocuparon Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Del otro está Mbappé, ya consolidado entre las grandes estrellas del fútbol mundial.

El español, además, no escondió su ambición. Lejos de mostrarse conforme con estar entre los candidatos, directamente aseguró que este año el premio debería terminar en sus manos.

Yamal quiere quedarse con el premio

El mensaje del futbolista del Barcelona deja una postura clara: no quiere ser solamente una promesa ni un candidato más. Quiere ser considerado el mejor.

Su frase sobre Mbappé también agrega picante a una disputa que puede mantenerse durante los próximos meses. Ambos representan a una generación que apunta a dominar el fútbol mundial durante los próximos años y que ya empieza a competir por los principales premios individuales.