Leonardo Ponzio arrancó su ciclo como entrenador de River con el pie derecho. Después del triunfo 3-2 frente a Banfield, el equipo volvió a ganar y este domingo derrotó 3-1 a Independiente Rivadavia en el Monumental, con un doblete de Tomás Galván y otro tanto de Gonzalo Montiel. Así, el exmediocampista consiguió dos victorias en sus primeros dos partidos al frente del equipo.

En este comienzo positivo, Ponzio también dejó una frase que explica cómo entiende su nueva función. El histórico referente del club habló de la exigencia que implica estar en River y dejó en claro que ni siquiera su enorme identificación con la institución le permite relajarse.

Conozco muchísimo esta casa. Les hago notar a los jugadores que todo es día a día. Todos los días me pongo a prueba. En este club hay que ir siempre para adelante”, expresó.

Ponzio conoce como pocos lo que significa River

El actual entrenador tiene una ventaja particular: conoce desde adentro la presión que representa defender la camiseta de River. Como futbolista fue referente, capitán y uno de los símbolos de una etapa muy exitosa. Ahora afronta una responsabilidad completamente distinta desde el banco.

Su comienzo no pudo ser mejor en cuanto a resultados. Primero llegó el 3-2 contra Banfield y luego el 3-1 ante Independiente Rivadavia, en el primer encuentro de Ponzio como técnico en el Monumental.

Pero lejos de tomar esos resultados como una garantía, Ponzio eligió remarcar otra idea: todo vuelve a empezar en cada jornada.

Todo es día a día”, sostuvo. La frase también lo incluye a él, porque entiende que su pasado como ídolo de River no le otorga ningún beneficio automático en su nueva función.

“En este club hay que ir siempre para adelante”

La definición más fuerte de Ponzio llegó cuando explicó qué intenta transmitirle al plantel. “Todos los días me pongo a prueba”, aseguró.

El mensaje aparece después de un arranque que le permitió recuperar confianza al equipo. River marcó cinco goles en sus dos partidos con Ponzio y sumó seis puntos importantes para acomodarse en la pelea del Torneo Clausura y de la tabla anual.

El entrenador sabe que todavía queda mucho camino y que los buenos resultados iniciales deberán sostenerse. Por eso insiste con una idea que también forma parte de su propia identidad: no quedarse con lo conseguido.

En este club hay que ir siempre para adelante”, remarcó.

Después de dos triunfos consecutivos, Ponzio ya consiguió algo que parecía imprescindible para iniciar su interinato: devolverle confianza al equipo y a su gente. Ahora deberá sostener esa reacción en los próximos partidos y demostrar que su mensaje también puede transformarse en una identidad futbolística.