La acción ocurrió en una de las jugadas determinantes del encuentro. Platense consiguió convertir a través de Giménez, pero el tanto fue posteriormente invalidado y, en medio de la revisión, apareció otro reclamo del conjunto de Vicente López.
Desde el lado del Calamar entendieron que hubo una mano de Gorosito dentro del área y que la acción debía terminar en penal. Sin embargo, Baliño no la sancionó durante el partido y la intervención del VAR no modificó la decisión.
Lucas Novelli, quien estuvo a cargo de la cabina del VAR, decidió no recomendar la revisión para que el árbitro principal modificara su decisión. Por eso, Platense terminó sin el penal que reclamaba.
La polémica quedó instalada porque la mano se produjo dentro de una secuencia que ya estaba siendo analizada por el gol anulado a Giménez. Para el conjunto de Vicente López, la revisión debió contemplar también esa posible infracción.
Platense se sintió perjudicado ante Boca
La jugada generó fuerte malestar en el entorno de Platense, que consideró que el equipo terminó perjudicado por una decisión arbitral que podía modificar el desarrollo del partido.
Ahora, la discusión pasa por determinar si la mano de Gorosito era sancionable y si el VAR debía intervenir ante una acción que Platense consideró determinante.
La bronca del Calamar quedó reflejada inmediatamente después de la jugada y vuelve a poner el arbitraje bajo la lupa en un partido frente a Boca.







