Boca no se guarda nada para enfrentar a San Pablo. Después de haber descansado en el último encuentro ante Central Córdoba, Leandro Paredes aparece nuevamente desde el arranque para disputar una revancha que puede definir el futuro del equipo en la Copa Sudamericana.
El capitán ya viene siendo administrado durante las últimas semanas. La decisión del cuerpo técnico pasa por intercalar sus participaciones y priorizar aquellos compromisos que tienen mayor peso, especialmente los mata-mata de la Sudamericana y la Copa Argentina.
El escenario vuelve a ser uno de esos partidos en los que Boca necesita a su referente en el mediocampo. El Xeneize llega al Morumbí con la ventaja del 1-0 conseguida en la Bombonera y buscará cerrar la serie para meterse entre los cuatro mejores del certamen.
El capitán juega al límite físico
Según la información publicada por Planeta Bostero y atribuida al periodista Luciano Cofano, Paredes no está completamente recuperado y la idea es que prácticamente no alcance el 100% de sus condiciones físicas durante lo que resta del año.
El motivo está relacionado con el enorme desgaste que arrastra desde el Mundial. El mediocampista prácticamente no tuvo un período prolongado de descanso y, para dejar atrás las molestias, necesitaría parar entre 20 y 25 días.
Ese escenario resulta difícil de imaginar en Boca. La cantidad de partidos que tiene por delante el equipo obliga a encontrar otra alternativa: dosificar los minutos del capitán en determinados encuentros y reservarlo para aquellos compromisos considerados prioritarios.
La situación tampoco es nueva. Paredes ya tuvo molestias musculares durante el semestre y el cuerpo técnico viene manejando cuidadosamente sus cargas.







