La llegada de Matías Galarza a Boca sufrió un fuerte freno en las últimas horas. Según informó Tribuna.com, la dirigencia de Talleres rechazó la última propuesta presentada por el Xeneize, que contemplaba US$4 millones por el 80% del pase del mediocampista.
La oferta fue considerada insuficiente por el club cordobés, que pretende una cifra superior para desprenderse de uno de sus futbolistas importantes. De acuerdo con los reportes que surgieron durante la negociación, Talleres apunta a los US$6 millones de la cláusula de rescisión como referencia para aceptar la salida de Galarza.
El escenario deja a Boca obligado a tomar una decisión rápida. La negociación no está completamente caída, pero existe una diferencia importante entre lo que ofrece el Xeneize y las pretensiones de la institución cordobesa.
Galarza quiere ir, pero De Felippe presiona
Uno de los puntos que mantiene abierta la posibilidad es la postura del propio futbolista. Galarza ve con buenos ojos la posibilidad de ponerse la camiseta azul y oro y la operación es de su interés.
Sin embargo, del otro lado aparece una figura que también pesa: Omar De Felippe. El entrenador de Talleres manifestó públicamente su deseo de que el mediocampista continúe en Córdoba.
“Nosotros queremos que se quede. Pero si la dirigencia y él deciden irse, listo. Es su futuro también”, explicó De Felippe después del triunfo de Talleres ante Unión.
La postura del técnico no significa que el jugador tenga prohibida una salida, pero sí suma presión sobre una dirigencia que debe decidir si acepta la propuesta de Boca o exige una mejora.
Boca, contra el reloj por el cupo de Aranda
El problema para Boca es que el tiempo se convirtió en un factor determinante. La lesión de Tomás Aranda, quien sufrió una fractura de peroné, le permitió al Xeneize obtener un cupo excepcional para incorporar un futbolista pese al cierre del mercado.
Ese permiso vence este lunes 14 de septiembre y solamente permite sumar jugadores que actúen en el fútbol argentino o que estén libres desde antes del 2 de septiembre. Galarza cumple con ese requisito por pertenecer a Talleres.
Por eso, cada hora que pasa aumenta la preocupación en Boca. Si la dirigencia no consigue acercar posiciones con Talleres, el Xeneize corre el riesgo de quedarse sin Galarza y, al mismo tiempo, sin poder utilizar el cupo que se abrió por la lesión de Aranda.
La salida de Kevin Zenón también había generado la necesidad de sumar una variante para el mediocampo, por lo que Rodolfo Arruabarrena espera una definición. Boca deberá decidir si mejora su propuesta, busca otra alternativa o deja pasar la oportunidad.
Las próximas horas serán determinantes para conocer si Galarza finalmente llega a la Ribera o si el Xeneize termina cerrando este mercado sin poder aprovechar el cupo extraordinario.







