Sorpresa en River: la continuidad de Pablo Longoria como director deportivo no estaría asegurada. La información fue dada a conocer por Franco Dattellis en CEF y abre un interrogante inesperado sobre el futuro del español, quien llegó al club en abril para hacerse cargo del proyecto futbolístico.

La versión aparece en un momento de fuerte movimiento interno en Núñez, después de la eliminación de la Copa Sudamericana y de los cambios que atravesó el área de fútbol profesional. Por ahora, no existe confirmación oficial de una salida, pero tampoco estaría cerrado que Longoria continúe en su función.

Un proyecto que todavía no tendría continuidad asegurada

Longoria fue anunciado oficialmente por River como nuevo director deportivo con la misión de aportar una mirada diferente a la estructura del fútbol profesional. Su llegada implicó una apuesta fuerte de la dirigencia por un dirigente con experiencia en Europa, especialmente por sus trabajos anteriores en Juventus, Valencia y Olympique de Marsella.

Desde su desembarco, comenzó a participar de distintas áreas del club. Acompañó al plantel en viajes, siguió de cerca el trabajo de las divisiones inferiores y empezó a intervenir en cuestiones relacionadas con la planificación deportiva. Su función también apuntaba a desarrollar una estructura de scouting y una línea común entre las juveniles y el plantel profesional.

Sin embargo, los resultados deportivos y algunas decisiones tomadas durante estos meses pusieron al área futbolística bajo la lupa. La eliminación de la Sudamericana profundizó las críticas y volvió a instalar interrogantes sobre las responsabilidades dentro de la estructura.

¿Qué puede pasar con Longoria?

La información difundida por Dattellis no significa que el español haya sido despedido ni que su salida esté definida. El punto central es otro: su continuidad todavía no estaría confirmada.

La situación puede generar movimientos importantes porque Longoria fue contratado para llevar adelante un proyecto de mediano y largo plazo. Una eventual salida obligaría a River a revisar nuevamente la estructura deportiva apenas unos meses después de su llegada.

Además, el futuro del cargo está directamente relacionado con las próximas decisiones que tome el club. El mercado de pases, la elección del entrenador definitivo y la planificación del plantel serán algunos de los temas que deberán resolverse en los próximos meses.

El dato toma todavía más fuerza por el contexto que atraviesa River, que recientemente comenzó una nueva etapa con Leonardo Ponzio al frente del equipo de manera interina.

Por ahora, el escenario está abierto. Longoria continúa siendo el director deportivo de River, pero su permanencia para lo que viene no estaría garantizada. Y en Núñez, la versión ya encendió las alarmas.