La polémica comenzó después del partido entre Boca y Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina. El Xeneize había avanzado por penales luego del 0-0 en los 90 minutos, pero el resultado quedó bajo revisión a partir del reclamo presentado por el conjunto de Liniers.
El motivo de la protesta fue la inclusión de seis futbolistas extranjeros en la planilla oficial, cuando la reglamentación establece un máximo de cinco. Vélez pidió formalmente que se impugne el encuentro y que se le otorgue la clasificación a los cuartos de final.
Sin embargo, la interpretación que trascendió desde el entorno de Boca es diferente. Según explicó Torresantoro, al club ya le habrían comunicado que no será eliminado y que la eventual sanción será económica. “Ya le avisaron a Boca que no va a haber eliminación”, aseguró el periodista.
La explicación se encuentra en un punto central del expediente: la diferencia entre cometer una infracción administrativa y obtener una ventaja deportiva a partir de ella.
El argumento de la ventaja deportiva
El caso tiene una particularidad determinante. El sexto extranjero incluido en la planilla fue Ángel Romero, pero el paraguayo permaneció durante todo el encuentro en el banco de suplentes y no ingresó.
Por eso, la interpretación que favorecería a Boca entiende que el club cometió un error en la confección de la planilla, pero que esa equivocación no modificó el desarrollo del partido ni le permitió obtener una ventaja sobre Vélez. Esa línea argumental coincide con análisis jurídicos que sostienen que podría corresponder una sanción administrativa sin alterar el resultado deportivo. “Boca ya sabe que la sanción es económica”, agregó Torresantoro.
El reclamo del Fortín, en cambio, sostiene que la infracción reglamentaria alcanza para considerar indebida la participación del equipo y reclama que se revierta la clasificación. Desde Vélez remarcaron que seis jugadores extranjeros fueron incluidos en la planilla y consideran que eso constituye un incumplimiento que debe tener consecuencias deportivas.
La resolución todavía debe ser oficial
La diferencia de criterios deja abierta la discusión hasta que el Tribunal correspondiente de la AFA emita una resolución. Por ahora, no existe una confirmación oficial que permita afirmar que Boca ya fue sancionado económicamente ni que la eliminación haya sido descartada de manera definitiva.
La versión difundida por Torresantoro, de todos modos, apunta a que la resolución iría en esa dirección: Boca mantendría su lugar en los cuartos de final de la Copa Argentina y recibiría una multa por el error administrativo.
El argumento principal sería que no hubo ventaja deportiva, especialmente porque Ángel Romero, el sexto extranjero que figuró en la planilla, no tuvo minutos.
Mientras Vélez continúa defendiendo su reclamo y exige que se aplique el reglamento, en Boca esperan que la resolución confirme la interpretación que ya circula y que el equipo pueda continuar en la competencia.







