La lesión de Tomás Aranda no solo representa una baja importante para Boca desde lo futbolístico. El tiempo estimado de recuperación también podría darle al club una posibilidad inesperada: solicitar ante la AFA la autorización para incorporar un refuerzo pese a que el libro de pases ya se encuentra cerrado.

El reglamento de la Liga Profesional contempla una excepción para aquellos equipos que pierden a un futbolista por una lesión cuyo período de recuperación sea de, como mínimo, cuatro meses. En ese escenario, la institución puede presentar el pedido correspondiente y esperar la autorización de la Asociación del Fútbol Argentino.

Aranda sufrió una fractura de peroné durante el entrenamiento y deberá ser operado. En principio, el juvenil tendrá alrededor de 120 días de recuperación, un período que encaja dentro de los parámetros establecidos para solicitar el permiso.

Por ahora, Boca deberá definir si efectivamente quiere utilizar esta posibilidad o si prefiere continuar la temporada con los futbolistas que ya forman parte del plantel.

Qué dice el reglamento y qué puede hacer Boca

La clave está en el tiempo estimado de recuperación. Para poder pedir la excepción, la lesión debe dejar al futbolista fuera de competencia durante un mínimo de cuatro meses.

En el caso de Aranda, los aproximadamente 120 días proyectados permitirían que Boca pueda iniciar las gestiones ante la AFA.

De todas formas, esto no significa que el Xeneize pueda incorporar automáticamente a cualquier jugador. Primero deberá presentar la documentación correspondiente y obtener la autorización de los organismos que regulan la competencia.

La situación de Aranda abre entonces una alternativa que la dirigencia no tenía contemplada antes de la lesión. El club ahora tendrá que analizar si existe una posición que necesite reforzar y, en caso de avanzar, qué futbolistas podrían estar disponibles.

Racing ya utilizó esta posibilidad

Hay un antecedente reciente que puede servir como referencia para Boca. Racing incorporó a Matías Pérez como reemplazo de Marco Di Cesare, quien sufrió una lesión similar a la de Aranda.

La Academia aprovechó la posibilidad reglamentaria para sumar una alternativa al plantel después de perder a uno de sus defensores por un período prolongado.

Ahora el Xeneize podría encontrarse ante un escenario parecido. La diferencia es que primero deberá determinar si considera necesario salir nuevamente al mercado.

La dirigencia tendrá que evaluar nombres, costos y necesidades del equipo antes de presentar cualquier pedido. Mientras tanto, Aranda comenzará su recuperación tras la operación y Boca analizará si su ausencia de cuatro meses puede derivar también en una incorporación inesperada.