Lionel Messi fue sancionado económicamente por la MLS después del cruce que protagonizó con Quinn Sullivan en el empate 2-2 de Inter Miami ante Philadelphia Union. La decisión llegó tras una revisión disciplinaria y se basó en una infracción a la política de la liga sobre el contacto con la cara, la cabeza o el cuello de un rival.

La noticia, sin embargo, tuvo un dato que rápidamente llevó tranquilidad al equipo de Miami: Messi no recibió ninguna fecha de suspensión. El capitán estará disponible para el partido de este sábado frente a Toronto FC, una presencia clave para un Inter Miami que necesita volver a ganar.

Qué pasó entre Lionel Messi y Quinn Sullivan

La jugada que terminó bajo la lupa ocurrió en los minutos finales del encuentro disputado el 19 de agosto, un partido que terminó 2-2 y que tuvo un cierre cargado de tensión. Messi y Quinn Sullivan protagonizaron un cruce lejos de la pelota y el argentino realizó un contacto sobre el rostro de su rival.

La acción no derivó en una expulsión durante el partido, pero el Comité Disciplinario de la MLS revisó posteriormente lo sucedido. Finalmente, consideró que Messi había incumplido la normativa que prohíbe el contacto de las manos con la cara, la cabeza o el cuello de un adversario.

La sanción fue exclusivamente económica y la liga no informó el monto de la multa. La decisión también alcanzó a Ian Fray, compañero de Messi en Inter Miami, quien participó de los incidentes posteriores.

El cierre del partido en Filadelfia tuvo varios focos de conflicto. Incluso, Cavan Sullivan, hermano de Quinn, había sido expulsado durante los incidentes, aunque su tarjeta roja fue posteriormente revocada por un panel independiente de revisión de la liga.

La determinación sobre Messi dejó una situación particular: hubo castigo, pero no una sanción deportiva que afectara su disponibilidad. Por eso, después de algunas horas de incertidumbre, quedó confirmado que podrá jugar el próximo compromiso.

Lionel Messi estará ante Toronto y es una gran noticia para Inter Miami

La ausencia de una suspensión representa una noticia importante para Inter Miami. Messi podrá ser tenido en cuenta para el encuentro de este sábado ante Toronto FC, en un momento en el que el equipo necesita recuperar resultados y encontrar mayor regularidad.

El argentino ya había sido protagonista en el empate frente a Philadelphia Union, no solo por el altercado con Quinn Sullivan, sino también por su incidencia futbolística. Su presencia volvió a ser determinante en un partido complejo para el conjunto de Miami, que logró rescatar un punto.

La decisión de la MLS también evitó que el episodio se transformara en un problema mayor para el cuerpo técnico. Una suspensión habría obligado a modificar los planes para el próximo encuentro y le habría quitado al equipo a su principal referencia ofensiva.

Por ahora, la sanción queda reducida a una multa económica. No habrá apelación sobre una suspensión porque directamente no fue aplicada y Messi podrá seguir compitiendo con normalidad.

La situación, de todos modos, volvió a poner al rosarino en el centro de la escena. Cada gesto suyo genera repercusión y esta vez la acción derivó en una revisión formal de la liga, una multa y varios días de debate sobre la decisión disciplinaria.

La respuesta de Messi, otra vez dentro de la cancha

A lo largo de su carrera, Messi atravesó partidos calientes, discusiones y situaciones que excedieron lo estrictamente futbolístico. Su forma de responder casi siempre fue la misma: volver a jugar y concentrarse en lo que puede hacer con la pelota.

Eso es justamente lo que tendrá por delante este sábado. Después de la sanción y la polémica por el cruce con Quinn Sullivan, el capitán de Inter Miami no tendrá que mirar el partido desde afuera.

La multa ya es parte del expediente disciplinario de la MLS. Ahora, toda la atención pasará al campo de juego y al duelo frente a Toronto FC, donde Messi tendrá la posibilidad de dejar atrás la polémica de la manera que mejor conoce.