Matías Galarza fue uno de los protagonistas del partido entre Boca y Talleres, aunque su golazo no alcanzó para evitar la derrota del conjunto cordobés por 2-1 en La Bombonera. Después del encuentro, el mediocampista habló de lo que significó convertir en ese estadio y reconoció públicamente su deseo de vestir la camiseta azul y oro.
“Estoy muy contento de poder hacer un gol acá, en esta hermosa cancha”, expresó el volante, que abrió el marcador para la visita con un potente remate desde afuera del área. Sin embargo, la alegría le duró poco a la T, que no pudo sostener la ventaja y terminó perdiendo ante el equipo de la Ribera.
El tanto tuvo un significado especial para Galarza, que no ocultó el vínculo de su familia con el Xeneize. “Mi familia es toda bostera, mi viejo, que está en el cielo, también. No festejé el gol por eso”, contó después del partido. La explicación le dio un contexto personal a su decisión de no celebrar frente a los hinchas locales.
Pero la frase que más repercusión generó llegó cuando le preguntaron por la posibilidad de jugar algún día en Boca. “Me encantaría jugar en Boca”, respondió sin rodeos, una declaración que vuelve a poner su nombre en el radar de los hinchas.
El pase de Galarza a Boca estuvo cerca en el último mercado
El interés no es nuevo. Juan Román Riquelme había apuntado a Galarza como una alternativa para reforzar el mediocampo y, durante el último mercado de pases, las conversaciones avanzaron hasta dejar al futbolista cerca de convertirse en refuerzo del Xeneize.
Según trascendió durante aquella negociación, Boca había alcanzado un acuerdo con el jugador por las condiciones de su contrato. El principal obstáculo apareció en las tratativas con Talleres, que no llegaron a buen puerto y terminaron frustrando la operación sobre el cierre del período de incorporaciones.
La propuesta del club de la Ribera contemplaba la compra del 80% de la ficha por cuatro millones de dólares, pero la oferta fue rechazada. Desde Córdoba también pretendían contemplar una deuda pendiente vinculada a Cristian Pavón, un punto que complicó todavía más las conversaciones.
De esa manera, Galarza continuó en Talleres pese a que la posibilidad de llegar a Boca había avanzado. El mediocampista debió seguir su carrera en Córdoba, mientras el Xeneize cerró el mercado sin concretar su incorporación.







