Leonel Flores empieza a ganarse un lugar en Boca a base de buenas actuaciones. El delantero de 19 años fue una de las figuras ante Recoleta, marcó un golazo y tuvo participación directa en dos expulsiones que terminaron condicionando al equipo paraguayo.
Después del partido, el juvenil contó cómo vive este momento y reveló una de las principales indicaciones que recibe puertas adentro. Tanto sus compañeros como Rodolfo Arruabarrena le piden que mantenga una característica que lo distingue: el atrevimiento para encarar a los defensores.
La idea es que no pierda esa personalidad ahora que empieza a tener mayor exposición. Para un futbolista joven, dar sus primeros pasos en Boca puede significar una presión importante, pero Flores parece dispuesto a mantener la forma de jugar que lo llevó hasta Primera.
El mensaje que recibe es simple: que siga intentando. Si hay una pelota para encarar, que lo haga. Si tiene espacio para buscar el uno contra uno, que no dude.
Su actuación frente a Recoleta fue una muestra de esa personalidad. Flores no se escondió, pidió la pelota y terminó siendo uno de los nombres más destacados del partido.
Zeballos y Neymar, sus dos referentes
Flores también contó quiénes fueron algunos de los futbolistas que miró durante su crecimiento. Entre ellos aparece Exequiel Zeballos, otro jugador surgido de las inferiores de Boca al que admiraba desde chico.
La referencia no es casual. Zeballos también se destacó desde muy joven por su capacidad para jugar por las bandas, encarar y buscar constantemente el arco rival. Para Flores, tenerlo como referente durante su formación significó mirar de cerca un camino que ahora él mismo comienza a recorrer.
Pero también hay una figura internacional que ocupa un lugar importante entre sus preferencias. El delantero reconoció que actualmente mira muchísimo a Neymar.
El brasileño es uno de los futbolistas que más representa ese estilo de juego basado en el desequilibrio, la gambeta y la confianza para enfrentar rivales. Son características que Flores intenta llevar a su propio juego y que ya mostró en sus primeras apariciones.
Una aparición que ilusiona a Boca
El momento que atraviesa Flores genera ilusión entre los hinchas de Boca, aunque el juvenil todavía tiene mucho camino por recorrer. Su edad obliga a llevar el proceso con calma y a entender que una buena actuación no define por sí sola una carrera.
Lo que sí dejó claro ante Recoleta es que tiene condiciones para competir y que no parece sentir el peso de la camiseta cuando le toca entrar a la cancha.
Ahora tendrá que sostener ese nivel y aprovechar las oportunidades que aparezcan. El cuerpo técnico sabe que cuenta con un futbolista que puede aportar algo diferente en ataque, mientras que sus compañeros ya le marcaron el camino que debe seguir.
Para Flores, la indicación está clara: seguir encarando, mantener la personalidad y no cambiar su manera de jugar. Su próximo desafío será demostrar que lo ocurrido ante Recoleta puede ser el comienzo de algo más.







