La situación de Lautaro Di Lollo encendió nuevamente las alarmas en Boca y es uno de los motivos que explica la urgencia del club por incorporar un marcador central. El defensor arrastra desde principios de año una molestia en el aductor que todavía no pudo dejar atrás.
Lo llamativo es que los estudios médicos realizados durante este tiempo no detectaron una lesión. Cada vez que el futbolista volvió a ser evaluado, los resultados no mostraron una afección concreta que justificara la persistencia del dolor.
Sin embargo, el problema continúa. Di Lollo siente molestias y eso condiciona su disponibilidad para el cuerpo técnico, que necesita contar con todos sus defensores para afrontar una temporada cargada de partidos.
La molestia que preocupa a Boca
El caso de Di Lollo tiene una particularidad que complica todavía más el panorama. Aunque los estudios no arrojan una lesión, el jugador continúa sintiéndose afectado en la zona del aductor.
La situación quedó expuesta en el último partido, cuando ni siquiera pudo realizar la entrada en calor junto al resto de sus compañeros. El defensor sintió nuevamente la molestia y quedó al margen antes del comienzo del encuentro.
Para Boca, esto representa un problema porque reduce las alternativas disponibles en una posición que necesita recambio. No se trata solamente de saber si Di Lollo está lesionado o no: el punto central es que actualmente no está en condiciones de garantizar su presencia partido tras partido.
La incertidumbre también obliga al cuerpo técnico a administrar sus cargas y evaluar constantemente su estado físico. Ante un calendario exigente, tener un jugador que no puede asegurar disponibilidad genera una complicación adicional.
Por qué Boca busca un marcador central
La situación de Di Lollo es uno de los motivos que aceleraron la decisión de Boca de salir al mercado en busca de otro defensor central. La dirigencia entiende que necesita sumar una alternativa para no quedar expuesta ante nuevas bajas.
El objetivo es contar con mayor profundidad en una zona determinante y evitar que una nueva ausencia obligue al entrenador a improvisar. La molestia del defensor, pese a que los estudios no muestran una lesión, forma parte del análisis que realiza el club.
Ahora Boca deberá avanzar en el mercado y encontrar un central que pueda incorporarse al plantel. Mientras tanto, Di Lollo continuará siendo evaluado por el cuerpo médico y el cuerpo técnico, a la espera de que pueda dejar definitivamente atrás una molestia que arrastra desde comienzos de año.







