La llegada de Rodolfo Arruabarrena ya comenzó a generar cambios importantes dentro del club. Con el objetivo de construir un equipo competitivo y alineado con su idea futbolística, el entrenador empezó a evaluar cada situación del plantel y tomó una determinación que promete dar que hablar.

Según trascendió, entre 8 y 10 jugadores serían informados de que no serán tenidos en cuenta para la próxima temporada. La decisión forma parte de una reestructuración profunda que busca darle un nuevo impulso al equipo.

La medida más fuerte desde su llegada

Más allá de los refuerzos que puedan llegar en el mercado de pases, la prioridad de Arruabarrena pasa por reducir el número de futbolistas con los que no contará y liberar espacio para futuras incorporaciones.

La intención es clara: quedarse únicamente con aquellos jugadores que encajen en su proyecto deportivo, tanto desde lo futbolístico como desde lo físico y lo mental.

Se vienen días decisivos para el plantel

En las próximas jornadas podrían producirse reuniones individuales para comunicar las decisiones tomadas. Algunos futbolistas buscarán nuevas oportunidades, mientras que otros intentarán revertir la situación para ganarse un lugar.

Lo concreto es que Arruabarrena ya empezó a pasar la escoba y se avecina una de las renovaciones más importantes de los últimos años, con varias salidas que modificarán significativamente la composición del plantel.