River Plate atraviesa un mercado de pases en el que busca reordenar su plantel y, al mismo tiempo, generar ingresos importantes. En ese contexto, uno de los nombres que aparece sobre la mesa es el de Ian Subiabre, futbolista por el que la dirigencia no descarta escuchar ofertas.

Si bien sigue siendo considerado un jugador con proyección, su continuidad no figura entre las prioridades del club en este momento y una transferencia podría convertirse en una oportunidad tanto deportiva como económica para todas las partes.

River espera una oferta millonaria

En Núñez entienden que una eventual salida de Subiabre debería representar una operación importante. El objetivo ideal sería concretar una venta que ronde entre los 7 y 10 millones de dólares, una cifra que permitiría fortalecer las finanzas del club y generar recursos para futuras incorporaciones.

Por ahora no existen negociaciones avanzadas, pero la postura de River es clara: si llega una propuesta que se acerque a esos números, el club estaría dispuesto a analizarla seriamente.

Un rendimiento por debajo de las expectativas

Subiabre fue señalado durante mucho tiempo como una de las grandes promesas surgidas de las divisiones inferiores. Su talento y condiciones despertaron expectativas muy altas entre los hinchas y dentro de la propia institución.

Sin embargo, hasta el momento, el atacante no logró consolidarse ni mostrar de manera sostenida el nivel que muchos imaginaban para esta etapa de su carrera. La falta de continuidad y la fuerte competencia interna hicieron que su crecimiento no fuera el esperado.

Europa ya lo siguió de cerca

A pesar de su presente, el nombre de Subiabre no es desconocido en el mercado internacional. En distintas etapas de su formación y durante sus primeras apariciones, el futbolista recibió sondeos de clubes europeos que siguieron de cerca su evolución.

Ese interés generado en el pasado alimenta la ilusión de River de que vuelva a aparecer alguna oportunidad desde el exterior. En el club consideran que su juventud y potencial todavía pueden resultar atractivos para equipos que apuestan por talentos con margen de desarrollo.