El futuro de Paulo Díaz volvió a instalarse en el mercado de pases chileno ante los rumores que lo vinculan con Universidad de Chile. Sin embargo, más allá del interés deportivo, existe un factor que hoy aparece como una barrera casi imposible de superar: su salario en River Plate. La diferencia económica es enorme.
LA CIFRA QUE PERCIBE EN RIVER
Actualmente, el defensor chileno estaría cobrando alrededor de 200 millones de pesos chilenos por mes, una suma que equivale aproximadamente a 224 mil dólares mensuales al tipo de cambio actual. Se trata de uno de los contratos más importantes del plantel millonario y de una cifra difícil de igualar para cualquier club chileno. Su presente económico está varios escalones por encima del mercado local.
LA COMPARACIÓN QUE GENERA IMPACTO
Para entender la magnitud de la diferencia, basta con comparar su situación con la de algunos referentes de Universidad de Chile. Matías Zaldivia, uno de los futbolistas más importantes del plantel azul, percibe cerca de 30 millones de pesos chilenos mensuales, equivalentes a unos 33 mil dólares por mes. La distancia salarial es abismal.
En términos concretos, Paulo Díaz estaría ganando más de seis veces lo que percibe uno de los jugadores mejor remunerados del conjunto universitario. Por ese motivo, cualquier negociación requeriría un importante esfuerzo económico o una reducción significativa en las pretensiones del defensor. Ese es hoy el principal obstáculo de la operación.
RIVER NO TIENE APURO POR VENDERLO
Además de la cuestión salarial, River mantiene una posición fuerte en cualquier posible negociación. Paulo Díaz sigue siendo una pieza importante dentro del plantel y tiene contrato vigente, por lo que el club de Núñez no está obligado a desprenderse del futbolista. La decisión final no dependerá únicamente del jugador.
UN REGRESO QUE HOY PARECE DIFÍCIL
Si bien Universidad de Chile sigue soñando con el regreso de uno de los defensores más importantes que surgieron del fútbol chileno en los últimos años, la realidad económica marca una distancia considerable entre ambas partes. Por ahora, el deseo existe, pero los números juegan en contra. Y todo indica que el sueldo será la clave de la historia.








