La situación de los jugadores de Cantilo volvió a aparecer en el centro de la escena a partir de una declaración de Stéfano Di Carlo. El dirigente de River reconoció que hoy observa aquella decisión de otra manera y admitió que la forma en que se manejó el conflicto no fue la correcta.
La autocrítica no quedó solamente en una reflexión personal. Di Carlo también contó que, después de aquella determinación, existió un intento para que los futbolistas pudieran regresar a Ezeiza, aunque finalmente fueron ellos mismos quienes optaron por no modificar lo que ya había ocurrido.
La autocrítica de Di Carlo por los jugadores de Cantilo
El dirigente reconoció que el paso del tiempo le permitió revisar aquella decisión y entender que hubo un error en la manera de separar a los jugadores de Cantilo.
La declaración vuelve a poner sobre la mesa un episodio que generó mucha discusión dentro del mundo River y que todavía es recordado por quienes siguieron de cerca el conflicto.
Según explicó Di Carlo, una vez que la situación ya estaba planteada, desde el club existió la posibilidad de dar marcha atrás. A los futbolistas se les ofreció regresar a Ezeiza, pero la respuesta fue negativa y prefirieron continuar por el camino que habían tomado.
Así, el episodio terminó teniendo consecuencias que fueron más allá de una decisión deportiva puntual. El reconocimiento del dirigente aparece ahora como una revisión de lo sucedido con otra perspectiva.
River y una decisión que todavía genera debate
La autocrítica de Di Carlo también muestra cómo algunas decisiones tomadas dentro de un club pueden permanecer durante años en la memoria de sus protagonistas.
El dirigente no intentó esquivar la responsabilidad y reconoció que la forma en que se llevó adelante aquella separación fue equivocada. Al mismo tiempo, dejó claro que hubo una instancia posterior en la que River buscó ofrecer una alternativa para que los futbolistas regresaran.La decisión final, sin embargo, quedó en manos de los propios jugadores, que eligieron no volver a Ezeiza.
El tema vuelve a aparecer ahora en un momento en el que River busca consolidar una estructura deportiva y formativa hacia adelante. La declaración de Stéfano Di Carlo funciona como una revisión de una situación que todavía genera debate y deja una enseñanza puertas adentro: algunas decisiones pueden revisarse con el tiempo, aunque sus consecuencias ya hayan marcado a quienes las vivieron.







