La despedida de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina ya tiene rival confirmado, pero la elección de Benín generó cuestionamientos. Uno de los que se mostró más crítico fue Mariano Closs, quien consideró que el partido podría haber tenido una dimensión mucho mayor.

El periodista planteó que, si el objetivo era organizar un encuentro especial para despedir al capitán argentino, la oportunidad podía haberse aprovechado para reunir a grandes figuras del fútbol mundial. Su crítica apunta directamente a la decisión de enfrentar a Argentina con una selección africana en una noche que estará marcada por la despedida de Messi.

Closs puso el foco en el rival de Messi

“Tenían que hacer Argentina vs. resto del mundo”, lanzó Closs al analizar el partido. La propuesta del periodista fue imaginar un encuentro en el que Messi pudiera compartir cancha con algunas de las principales figuras que marcaron su generación.

En su planteo aparecieron nombres como Neymar, Harry Kane, Pep Guardiola, Xavi y Andrés Iniesta. La idea era que la despedida no fuera solamente un partido más del calendario, sino un espectáculo especial preparado exclusivamente para homenajear al máximo referente de la Selección.

“¿Sabés la emoción del resto de ver a Neymar, que Kane le diga ‘gracias’, Guardiola en el banco rival, Xavi e Iniesta?”, expresó durante su análisis.

“No puede ser con Benín”

El cuestionamiento de Mariano Closs fue todavía más contundente cuando se refirió al rival elegido para la ocasión.

“No puede ser con Benín. Si están haciendo esto por Messi, háganlo de mejor manera”, sostuvo el periodista.

La crítica no apunta necesariamente al seleccionado africano, sino a la magnitud del acontecimiento. Para Closs, despedir al futbolista que lideró a Argentina durante más de una década frente a una selección de menor peso internacional no está a la altura de lo que representa Messi.

La presencia de Benín también genera una diferencia evidente respecto de lo que muchos imaginaban para una noche histórica en el Monumental. El partido tendrá un componente emocional enorme, pero el rival elegido quedó en segundo plano frente a la expectativa que genera la despedida.