Luciano Acosta, futbolista argentino de Fluminense, quedó bajo investigación en Brasil por la tarjeta amarilla que recibió durante el partido ante Bragantino. El caso comenzó luego de que una casa de apuestas detectara un movimiento inusual relacionado con la amonestación del mediocampista.
La situación llegó hasta Sportradar, empresa encargada de monitorear la integridad de las competiciones del Brasileirao para la FIFA, que alertó sobre el comportamiento detectado. A partir de allí, el episodio quedó bajo análisis de las autoridades brasileñas.
La CBF analiza la tarjeta amarilla de Acosta
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) tomó conocimiento de la situación y analiza las circunstancias que rodearon la amonestación de Acosta. El objetivo será determinar si existió alguna irregularidad vinculada con las apuestas o si se trató simplemente de un movimiento atípico en el mercado.
Por ahora, la investigación no significa que el jugador haya sido encontrado culpable de alguna conducta indebida. Se trata de un proceso para esclarecer por qué se produjo ese volumen inusual de apuestas sobre una acción puntual del encuentro.
Qué dijeron desde Fluminense
Desde Fluminense confirmaron que recibieron la notificación correspondiente y que colaborarán con la investigación para esclarecer lo ocurrido. El club también dejó en claro cuál fue la postura del futbolista argentino frente a las sospechas.
Según la institución, Acosta negó haber cometido cualquier tipo de irregularidad. Por eso, ahora habrá que esperar el avance de la investigación para determinar si existió algún comportamiento que justifique una sanción o si el episodio queda finalmente descartado.







